Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

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martes, 18 de agosto de 2020

Reflejos dorados

Reflejos nocturnos

Málaga se ha vestido de noche y quietud, 

con flecos dorados que caen sobre el mar, 

 negro de luto, —este año sin feria—, 

que se ilumina de ámbar, ocre, naranja, 

blanco, amarillo... alineados y brillantes. 

 

Noche cálida y serena 

para pasear un amor de verano 

sin bullicio ni nada que distraiga el sentimiento. 

 

Al fondo, la catedral se ha hecho sol 

y preside regia la foto que hoy he capturado para ti, 

recuerdo y testigo mudo de una promesa 

que tú y yo sabemos que se llevará el viento del otoño.

 

 

 

miércoles, 13 de mayo de 2020

Tras la alambrada, tu playa



Tras la alambrada se desdibujó tu playa.
El mar perdió su horizonte
y todo se cubrió de gris.

Desde el cielo, se abrió una impotente luz,
no pudiendo aclarar los borrosos matices,
en una inextricable escena entre arena y mar.

La gente se debatía en un difuminado ir y venir,
donde las sombrillas sólo eran mudas espectadoras
de tan confuso paisaje.
Y una barca descansaba bajo la tenue sombra de un árbol.

Al otro lado de la alambrada, parecía que se velaba la noche.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Déjame ser

 Déjame ser tu almohada donde descanse tu pelo blanco de luna,
te bajaré nubes tiernas de algodón que suavicen tu pesar.

Déjame ser tus manos que limpien las telarañas de tu frente,
te traeré lluvia tenue como gotitas de rocío con que dar luz y brillo a tus recuerdos.

Déjame ser tus oídos que oigan nuestras palabras de aliento
y te rescaten de la oscuridad de tu negro presidio, de tu cadena perpetua.

Déjame ser tus ojos que, como un rayo de luz, te devuelvan la ilusión 
e iluminen tu interior de niña pequeña, de niña pequeña.

Déjame ser tu boca, tu piel, tu corazón, que sienta nuestras caricias
y tejan un nido donde cobijar los pájaros que se escapan buscando otro cielo.

Déjame abrigarte el corazón con el nuestro, en un hilo,
en la frontera de los sentimientos que desbordan ríos de cariño.

Déjame decirte y hacerte todo lo que no te dije, todo lo que no hice,
cuando tu vida era una entrega incondicional de generosa guerrera,
donde la sangre era el vínculo más fuerte al que tú te entregaste,
para que no le faltase nada a los tuyos, que eran los míos, que son los nuestros.

Déjame soñar contigo, madre, en esta noche tan larga,
para recuperar lo perdido, para aliviar lo llorado.
Para que un rayo de luz ilumine tu sonrisa, que es la mía, que es la nuestra.

domingo, 8 de marzo de 2020

La ciudad duerme

 La ciudad duerme
en un estertor apagado.

Se suicidó la noche
calladamente
y la encontraron
ahogada en el mar.

Alguien tiró la llave
que abre las calles,
y dan paso a la vida.

Sola en silencio
paseo por los tejados,
la vista perdida
en una luciérnaga
que amaga la luz de la luna
y prende una bombilla
incandescente
cuando maúlla el gato en celo.

Alguien ha gritado un secreto
al oído de las nubes
que amenazaban lluvia,
querían refrescar las calles
y bañarlas de llanto.

Las aceras resbalaban tus pasos
que se debatían en regresar
o marchar definitivamente
a otros mundos lejanos,
mientras la ciudad dormía.

Pero el tiempo no espera,
se perdió en el desierto
de la desesperanza.

Quizás le tocó perder.
Las manos en los bolsillos,
como un paria,
buscando en su interior
el billete de ida que le lleva
a la esperanza
y le despeja las dudas
una a una.

La ciudad, poco a poco,
vuelve a la vida.

domingo, 2 de febrero de 2020

Cómo pesa el dolor

  


































El pecho de plomo.
Cuesta respirar
el aire denso que
se escapa por la ventana
como un ladrón.

Tras la sombra,
la luna sangra.
¡Qué noche más negra,
qué silencio aterrador!
Cuando se apaga el suspiro
se acaba el libro que está escrito.
El destino ha huido a hurtadillas
sin hacer ruido.

Cómo pesa el dolor,
desgarra,
cómo ahoga la voz
y aprieta la garganta,
¡habría tanto que gritar
y que gemir...!
¡tanto que decir!

Qué vacío en el estómago
que duele en lo más hondo,
en la nada del alma.

Los ojos escuecen,
las lágrimas bañan la cara,
y el cuerpo, todo sumido en el dolor,
tirita de miedo.

Amanece con una triste certeza.
El árbol de la vida se ha secado
y con él, las esperanzas.

martes, 28 de enero de 2020

Hoy has venido a besarme la frente

 Hola, amiga. 
Hoy has venido a besarme la frente mientras dormía,
para decirme que todo estaba bien, que ya nada ni nadie podía hacerte daño.
Te has ido, amiga, y te has llevado tu risa de cascabel, que era mi alegría.
Te has llevado tu fuerza, que era mi motor.
Y he despertado con una lágrima seca que ha llorado tu ausencia en mis sueños.
Quédate en ellos, y podré dormir tranquila sabiéndome a salvo.

martes, 16 de julio de 2013

Sueña con soles

 El sol enciende faroles
por la calle abajo
como un sereno añejo
de puerta a puerta
pasito a paso.

La luna le aguarda
ruborizada
que sabe del sol
que la agasaja.
No salgas ahora
sólo es una estampa
que miras el cuadro
que hay en la sala.

Y sueña con soles
con luces y magia
esperando verlo
en noche cerrada
y comerle a besos
y arrullar palabras,
mira que al fin
será nuestro el alba.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Insomnio

No sé si quiero que me atrape,
me engulla a través del espejo
en caída libre hacia dentro,
el vértigo no salva.

Los ojos son cristales
que miran hacia fuera,
donde asoma una niña,
a veces vieja,
ya cansada de mirar sin ver.

Se ha secado la noche,
los cristales arañan,
los ojos escuecen,
el cansancio del tiempo
también asoma,
y despunta el alba
cortando el cristalino
en blanco y negro
como cuchilla
en manos de Buñuel.

Dejaré que me atrape
en su cálido regazo
antes de que llegue el día,
y me reproche
haber perdido el sueño.

Buenas noches
buenos días...

sábado, 29 de octubre de 2011

El albo duerme (onírico)


albor, originalmente cargada por merche77.
Verbilargo
corta el viento
en bocanadas
de aliento.

Un caballo relincha
donde aulla el lobo
y traga la noche de un sorbo.

El albo duerme,
el niño sueña,
la luz imagina
que centellea.

lunes, 13 de junio de 2011

El claro de luna

El claro de luna
ilumina la sonrisa de un niño
que, quieto,
contempla las estrellas en el río.

Y sus manos tiernas
encierran con fuerza
el agua,
mientras brillan entre sus dedos
los grandes sueños del hombre.

sábado, 2 de abril de 2011

La noche

Qué tiene el día
que no tenga la noche.
Le sobra luz
para la introspección,
le sobra calor
para el arropo,
le sobra compañía
para la soledad,
le sobra magia
para los sueños,
le sobra luna
para la mareamadre
que mece la quietud,
y nanas que embelesan
los sentidos.

Gracias, @Aquí me quedaré... por no dejar que crezca la maleza en este blog.

jueves, 3 de febrero de 2011

Qué sabe la madrugada

Qué sabe la madrugada
si me despierto en llanto
en suspiros de gozo,
en lamentos, en quebranto.

Qué sabe de versos
que no le pertenecen,
ni engendró en el tránsito
de la noche al día.

Qué sabe la madrugada
que se despereza
un día tras otro día
despertando a la ciudad,
llenando las calles,
primero tímidamente,
después sin pudor,
cargando el aire de olores
gasoil, café, jabón,
y el paladar de sabores,
rítmicos sones.

...Y los autobuses
comenzando su frenético ir.

Mientras, la madrugada
qué sabe de mí.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La noche más larga

Esta será la noche más larga,
sin duda,
llegará el invierno y parará el reloj
en su solsticio,
en la quema del tiempo,
parará el Sol,
atado a la gran piedra,
inti huatana.

Noche oscura sin luz,
pesada como una cruz,
que se prolonga en agonía cegadora,
en agonía.

Hoy se fueron las estrellas,
una a una y en silencio,
calle abajo, alguien fue a despedirlas,
tenían una cita ritual.

Se renovará el ciclo,
renacerán los dioses
y llegará el momento
del canto y el baile.

Fría noche de junio,
diciembre en solsticio de invierno.
Sin luz, y no verte,
y no respirar en una noche sin fin.

Pero volverá la luz para beber del ciclo,
y mis labios irradiarán
una sonrisa de encuentro
en danza a la luz de la luna,
mientras el Sol
sigue su camino
sumido en una fiesta:
inti raymi.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Historia de una rayuela

Foto: CeleS! (Celeste Rodríguez)

La luna ya casi asoma,
balcón de la noche estrecha,
y el sol se esconde despacio
por no oscurecer la escena:
dos niñas juegan y juegan
felices en la plazuela,
una salta por el uno,
otra, por el dos se tercia,
uno, dos, tres... el cielo,
jugando a la rayuela,
la tiza pinta en la luna
una sonrisa secreta
cuando descubre a Lila
con su bolso en bandolera,
pajarillos de papel
revolotean tan cerca
que un hombre azul,
en un banco,
sentado lee y espera
que la Maga adivine
su libro de hojas de menta,
verde la plaza de sombras,
despiden a las estrellas
las niñas que, con su tiza,
mañana harán rayuelas.

Dedicado a mi amiga Rayuela

viernes, 17 de diciembre de 2010

De puro escribir...

De puro escribir
invento una máquina
de coser palabras,
de hilvanar ideas,
de pegar la hebra.

De puro escribir
descompongo
mi cuerpo, mi alma,
mi estela...

Que me embeben
los versos,
me desgarran
y desvelan
en una noche infinita
colgada de las estrellas,
donde la luna sonríe
porque contempla,
más bella,
los versos que la engalanan
y que le pintan de cera
su cara blanca de nácar
y su sonrisa sincera,
dibujada en media luna
con su carita más nueva.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La noche ha enloquecido

La noche ha enloquecido,
se fugó tras un cometa,
ha dejado la luna en el río
y las estrellas despiertas.

Una serenata loca,
como la noche inquieta,
ha enamorado a la brisa,
invitándola a la fiesta.

La noche ha enloquecido,
con las zapatillas puestas,
se ha metido en los charcos,
asomada en azoteas

y el céfiro, desconcertado,
de chimenea en chimenea,
le ha pedido hojas de otoño,
suspiros, versos, poetas,

¡silencio en las callejas!
que la noche ha enloquecido
y no puede quedarse quieta...

La mañana traerá calma
mientras la noche se acuesta.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Las hojas de otoño

Las hojas de otoño
tienen un sonido especial
que sólo el viento conoce.
Yo las escucho
después de años
de aprendidas lecciones
en pentagrama dorado
de hoja seca
y en silencios de corcheas,
donde intercalo mis suspiros.

Y los árboles...
también me arrullan
en su percusión
de hoja-rama,
nana nanita nana,
me canta y mece,
me mece y canta,
mece el sueño travieso
que se me escapa
a cabalgar en el viento,
caballito y espada,
hojitas de otoño
alfombran mi cama.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cuando miro las estrellas

Cuando miro las estrellas
en noche de luna clara
pierdo la consistencia,
se me escapan las palabras,
esas que no se pronuncian,
esas que quedan guardadas;
huyen, se diluyen,
se hacen libres, se derraman.

Cuando miro a las estrellas
las veo allí reflejadas,
la luna, aguja fina,
las cose, deshilachadas,
pespunte de plata y oro
en magia de noche sembrada.

Cuando miro a las estrellas
escucho la copla del alba
que cargada de palabras,
cosidas y remendadas,
preña la noche de luna
que respira madrugada.

Dedicado al costurero de mi amiga Cabopá.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

No es la noche...

No es la noche
soy yo.

La luz se apaga con desgana
no encuentra motivos para irse,
no quiere,
prefiere seguir siendo luz,
nació para ser luz,
pero la noche,
con esa insistencia urgente
marcada por el tiempo
-implacable amigo-,
se alza en su cielo
y se prolonga en un suspiro
gélido y doloroso,
rompiendo una promesa
de vida.

No es la noche
soy yo.