Me está esperando la vida, lo siento.
Aquí dentro los días se suceden en rutinaria danza
con tempo lento, adagio maldito.
Ahí fuera todo gira vertiginoso, incesante,
llamándome, arrancándome de mi lecho
para decirme que hay otro mundo por explorar.
Anhelo ese momento, esa cita con mayúsculas,
porque lleva demasiado tiempo esperándome,
esperándola.
Pero la vida no se cansa, ni yo tampoco.
LA CUEVA DE LOS IMPOSIBLES
Hace 12 horas
¡Abre esa puerta! El camino te llama a gritos desde el horizonte.
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