Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

domingo, 10 de octubre de 2010

A mi amiga Consuelo

Te mandé un beso,
un abrazo, una sonrisa
en esa red donde transitamos
como almas en pena,
como peces ahogados sin mar
en una pecera tejida de encuentros,
intercambiando palabras huidizas,
compartiendo enlaces compartidos,
ironizando estados de ánimos...

Y tú me has devuelto miles
y miles de soles,
sonrisas, besos y abrazos...

Y me seduces con tu encanto
de mujer noble,
y me rescatas del pozo
en el que, desde hace tiempo, habito.

Me has devuelto sonrisas multiplicadas
y cariño en potencias,
sumando generosidad
y restando penas.

***0***0***0***0***0***0***

Me he acostumbrado a quererte
sin proponerlo,
los amigos se encuentran
a horas inciertas,
se cruzan en nuestras vidas
velando sueños,
acunando las almas,
borrando miedos.

Me he acostumbrado a quererte
sin proponerlo,
ya eres parte de mí
y de mis desvelos
y digo que te quiero
porque lo siento,
y ambas creceremos
en nuestro intento.
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