Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

martes, 23 de marzo de 2010

Los besos que me debes

He marcado en la pared
con el punzón de la ausencia,
como un Robinson que atrapa el tiempo
de forma rudimentaria,
los besos que me debes.

Y vengo a reclamarlos
con derecho adquirido
porque me acostumbraste,
mal o bien,
a ser besada con incontable número
de pedacitos del alma,
del deseo.

Son tantos los besos que me debes
que he venido hoy hasta tu puerta
como un animal hambriento de sueño,
hambriento de ti.

Los besos que me debes
no te los perdono,
te los incremento,
como en una operación mercantil desproporcionada,
usurera.

...Porque tus besos fueron míos
antes de ser tuyos.
Publicar un comentario

Han estado por aquí...