Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

martes, 15 de febrero de 2011

Empezando a vivir

Una guitarra me trae recuerdos
de manos blancas y yemas duras
con que pulsar las cuerdas;
ya entonces costaba
sacarle bellas notas a la vida.
Y entre canto volaba mi anhelo
que soñaba con pájaros
y dulces de miel
que me estarían esperando
en algún recodo
de un país fantástico
al otro lado del espejo.

Y la brisa acariciaba el pelo
con olor a sal
mientras el mar, por la ventana,
jugaba entre rizos,
asomado, curioso,
corriendo en corcheas
tras los pensamientos
de una niña cantora
que soñaba con peces
y amapolas rojas
con que besar el amor
que vislumbraba en misterio,
oculto tras las estrellas.
Y el corazón ardía en deseos de ser,
garabateado en un papel.
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