Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

miércoles, 6 de octubre de 2010

A veces pasa que me sorprendo

A veces pasa que me sorprendo
mirando tu mirada de luna,
buscándote en la nada
o desmenuzando
letra a letra tus palabras,
las últimas, las que quedaron,
testigos perpetuados en el tiempo,
como centinelas que guardan silencio,
estáticos, impertérritos...

Y yo las disecciono,
igual que un cirujano en sala fría,
buscando qué sé yo de tu ausencia;
pero no encuentro nada
que me saque de mis dudas,
que me suture el alma herida.

Duele la convalecencia
como duele la distancia
como duele la noche,
la que se hace dentro,
en lo más profundo,
en el pozo del alma,
donde duermen los rencores
que no se alimentan,
donde duermen las penas
que no se hablan.
Publicar un comentario

Han estado por aquí...