Breves momentos de inspiración y alguna noche de insomnio

sábado, 24 de abril de 2010

Un té con hierbabuena

Como un té azucarado
para camuflar el amargo
de su esencia
así, a veces,
percibo los días.

Los endulzo de palabras cariñosas,
llenas de afecto,
de ternura,
que doy y recibo
en ese toma y daca esencial
y único que nos hace ser mejores.

Con sabor a hierbabuena,
aromático y confortable,
como el regazo de una madre,
de todas las madres universales
que se suman
en una nana de olores únicos.

Así, a veces,
percibo los días:
amables.
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